Despertando curiosidades científicas

Por Olga Carrasco Gómez.

Hace ya unos meses que se celebró el primer #congresoepa, un encuentro entre multitud de profesionales del aprendizaje a lo largo de la vida que fue ilusionante e instructivo para todos los que participamos en él.

Entre los diversos temas tratados a lo largo del congreso tuvo lugar la sala de experiencias relacionadas con el ámbito científico-tecnológico, compartiendo un espacio donde acercar la ciencia al alumnado adulto de forma participativa, mostrando su importancia en el desarrollo de la sociedad. La selección de experiencias en torno a esta temática fueron las que a continuación se mencionan, pudiendo recuperar su visualización a través del vídeo grabado en el congreso:

El museo escolar de Ciencia y Tecnología, José Tomás Pastor Pérez, CFPA Mercé Rodoreda de Elx, Alacant.
Diseñando nuestro Parque Natural: proyectos en el aula de ciencias de GES, F. Javier Íñiguez Porras, CFA El Clot de Barcelona.
Jornada Cultural «Rodeados de elementos» , Ana Gómez Gómez, CEPA Pozuelo de Alarcón, Madrid.
Mujeres científicas, Mar Montoya Gómez y Marisol Escribano Cordero, Escola d’adults Natura de Pineda de Mar, Barcelona.

Éstas y otras muchas experiencias desarrolladas en los centros de educación de personas adultas, consiguen despertar curiosidades científicas en nuestro alumnado, y ese hecho es totalmente imprescindible para contribuir a la formación de una sociedad responsable y con criterio en el ámbito de la ciencia. Situaciones como las vividas en la pandemia por COVID-19, demuestran que hoy más que nunca se necesita desarrollar el pensamiento crítico a lo largo de la vida.

Porque formar ciudadanos también es parte de nuestra responsabilidad, y si ese cometido lo podemos realizar con experiencias como las mostradas, conseguiremos que nuestro alumnado entienda la ciencia como algo más cercano e interesante independientemente de su nivel de conocimientos de partida o su género, mostrando diversos referentes científicos con los que identificarse. De este modo, con experiencias análogas a las tratadas en el congreso, el alumnado puede encontrar ejemplos científicos en su día a día que será capaz de entender, descubrir y aprender, despertando su curiosidad científica.

Y es que esa curiosidad, permite comprender el mundo que nos rodea, haciéndonos capaces de preguntarnos el por qué de las cosas y entender que la sociedad se ha podido desarrollar gracias a que la ciencia ha permitido tanto cubrir nuestras necesidades más básicas, como enfrentarse a desafíos mundiales como el que vivimos en estos momentos de pandemia. Por ello, es vital que nuestro alumnado adulto desarrolle esa cultura científica, ayudándole a forjar su pensamiento crítico para que no pueda dejarse llevar por cualquier opinión si no está fundamentada ni contrastada, pudiendo distinguir la información veraz de la que no lo es. El primer paso es sembrar la semilla de la ciencia, para recoger el fruto de la curiosidad por aprender el fascinante mundo que nos rodea.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *